El mercado de segunda mano

A nadie le sorprendería ya hoy día si digo que el mercado de las cosas de segunda mano ha sido todo un boom en los últimos años. Desde la ampliación de los tradicionales mercadillos, a eventos concretos enfocados en el tema, pasando por aplicaciones móviles donde puedes vender todo lo que ya no usas, el mercado de la ropa, los electrónicos y libros usados ha aumentado exponencialmente.

Probablemente el origen de este boom es debido a que, durante el periodo de crisis, gran parte de la población primermundista, o mejor dicho, la clase media y media-baja, ha tenido que recortar en algunos gastos y buscar alternativas para alimentar sus ganas de comprar y consumir, así como un método de hacer un dinero extra.

Hacía ya algún tiempo que existían páginas web que vendían cosas de segunda mano, ya fuera ropa, accesorios, libros, CDs o DVDs, pero desde hace tan solo dos o tres años fueron las aplicaciones móviles las nuevas vías de este mercado y, sin duda alguna, fueron ganando terreno muy rápido. Al final de cuentas, es muy fácil ir en autobús de camino al trabajo mientras ves las últimas novedades en materia de objetos usados de tu ciudad, ¿no? Porque sí, lo más interesante de estas aplicaciones es que te geolocalizan, esto es, identifican dónde estás y te muestra resultados a tus búsquedas en un radio de unos pocos kilómetros. De este modo, no hay necesidad de preocuparse por el pago online, con el envío de las compras y sus respectivos líos con las empresas de paquetería. No, ahora es todo mucho más fácil. Hablas con el vendedor, llegáis a un acuerdo, os encontráis y listo, compra hecha y ambas partes contentas en cuestión de minutos.

Sin embargo, no todo lo que reluce es oro. En estas aplicaciones, hay gente que trata de vender falsificaciones o productos en mal estado, intentando engañar a sus potenciales compradores. Otras veces, también tratan de vender objetos que ellos han comprado al por mayor y que intentan vender a un precio hasta 100 veces más alto. Es por ello que debemos tener mero cuidado en este tipo de compras y debemos prestar atención a qué compramos, a su precio y a su vendedor.

Pero el mercado de los productos de segunda mano es muy vasto, sobre todo el de la ropa. En los últimos años no han parado de aparecer contenedores de ropa y zapatos de segunda mano. Si te fijas bien, seguramente en tu barrio también haya uno. Pero alguna vez te has preguntado, ¿a dónde irá realmente toda esa ropa? ¿Cuál es la verdadera ruta que tiene la ropa que usamos y ya no queremos? ONGs, contenedores textiles en las calles o tiendas especializas recolectan nuestra ropa. Estas son pesadas y vendidas a los comerciantes textiles, los cuales separan la ropa por calidad y tipo. Luego, estas se compactan en palés y ya pasan a distribuirse a las tiendas y mercadillos de los países destino.

La BBC también se ha encargado de investigar más a fondo este mercado y ha ido hasta Uganda o Pakistán para ver cómo funciona este mercado en dichos países. En Kampala, Uganda encontramos mercadillo gigantes a precios ridículos. Kilos de ropa perfectamente compactos han sido transportados hasta estas tierras desde Estados Unidos, Gran Bretaña o Alemania para encontrar nuevos dueños. Desde unos cuantos céntimos por una pieza de ropa hasta 20 dólares por una piza de diseñador en buenas condiciones. A esos mercadillos acuden no solo aquellos que quieren comprarse algo para si mismos, sino también personas en busca de las mejores piezas para sus clientes. Es su versión de lo que nosotros conocemos como “personal shopper”. Curioso, ¿verdad? La llegada constante de ropa de los países occidentales crea trabajos y un medio de vida para muchos lugareños. Hasta Uganda también se desplazan muchos de países vecinos, gente en busca de los mejores tratos, pues las tasas son muy bajas que en sus respectivos países.

Landa Bazar, en Pakistán, es otro de los mercadillos donde acuden miles de personas en busca de algo para vestir. Sin embargo, a diferencia de lo que en occidente vemos como algo desavergonzado e incluso cool, allí es todo lo contrario. La gente siente vergüenza al acudir a este tipo de lugares, pues eso significa que tienen menos ingresos y, por consiguiente, pueden gastar menos en bienes. Todo lo contrario de lo que muchas veces pasa en los países europeos. Ya sea por buscar algo único, por la lucha contra el consumismo excesivo que las grandes cadenas nos casi imponen o por otros motivos personales, hoy día no es una vergüenza decir que nos ponemos ropa que ya ha tenido al menos otro dueño.

Pero, ¿en qué medida consumimos productos de segunda mano? ¿Cómo lo hacemos? ¿Por qué? A través de una entrevista a diferentes usuarios de edades, entornos e intereses diferentes conseguimos ver que las necesidades y gustos en materia de compras de cada uno puede variar mucho. Lana, consumidora media de mercadillos, de 22 años y proveniente de Bulgaria, nos comenta que a pesar de ser compradora de decoración y accesorios de segunda mano, lo suele hacer más en tiendas especializadas que en mercadillos y que, cuando acude a estos, lo hace mayormente por la parte social, por hacer una actividad diferente con sus amigos. Lana nos contó que percibe de manera muy positiva la compra de cosas usadas porque muchas veces las cosas están en perfecto estado y una nueva persona les puede dar nueva vida cuando el anterior propietario se haya aburrido de ellas. Sin embargo, también cree que hay un aspecto negativo y es el abuso que hacen algunos al comprar objetos y volver a ponerlos a la venta con precios multiplicados. Al preguntarle si creía que las cosas antiguas y que normalmente se encuentran en estos lugares son de mejor calidad que lo que encontramos hoy día en las grandes tiendas, responde que depende. Al igual que ahora podemos encontrar productos tanto de mala calidad como de buena, es probable que hace muchos años el mercado también fuera así, y que lo que encontramos ahora en los mercadillos y tiendas especializadas son aquellos productos de mejor cualidad de la época.

Sin embargo, María, de 45 años, cree que sí, que efectivamente, los productos antiguos son de mejor calidad. Ella cree que hoy día todo se hace con una fecha de caducidad relativamente corta para así volver a comprar más y más y que las grandes compañías reciban nuestro dinero. María es una apasionada de los mercadillos, acude a ellos en busca de cosas diferentes y que a la vez sean baratas, cosas especiales que no encontraría en tiendas convencionales. Por eso huye de las tiendas especializadas en cosas de segunda mano, así como de las páginas web, pues quiere sentir la experiencia plena al comprar en mercadillos. Además, cree que a través de estos medios se pueden reutilizar cosas que aún siguen en buenas condiciones y que pueden ser perfectamente aprovechadas.

Parece ser que, efectivamente, los mercadillos y la reventa de objetos está muy en alta estos años y ejemplo de ello hacen los numerosos mercadillos y ferias que engloban esta temática en Colonia, Alemania. Ciudad cosmopolita y multicultural, tiene una amplia agenda de mercadillos, numerosas tiendas especializadas en moda, decoración, electrónica u ocio y hasta eventos organizados.

Un mercado amplio y todo un mundo por descubrir. ¿Te atreves?

Éxito rotundo en el mercadillo de segunda mano más antiguo de Renania del Norte Westfalia

Éxito rotundo en el mercadillo de segunda mano más antiguo de Renania del Norte Westfalia

El mercadillo de segunda mano y antigüedades Flohmarkt Kölner Altstadt celebró el pasado 14 de mayo una nueva edición en el casco antiguo de la ciudad de Colonia.

El mercadillo, el mayor de Renania del Norte Westfalia desde 1971, es lugar de encuentro de más de 150 vendedores y cientos de visitantes, que han acudido una vez más a este evento que ofrece objetos, ropa, accesorios y libros para todos los gustos y bolsillos. Compradores y curiosos acudieron a este evento, organizado por Cölln Konzept, no solo de la ciudad y de la región, sino incluso de los países vecinos. Habilitado en un emplazamiento privilegiado de la ciudad, en el paseo del río Rin, entre el puente Hohenzollern y el bastión, este mercado de segunda mano y antigüedades volverá a tener lugar los días 4 y 5 de junio, así como también los días 29 y 30 de julio de este mismo año. Más acerca de otros días para el evento, cómo llegar a la localización en transporte público, e incluso información acerca de cómo tener un expositor en dicha feria, se podrá encontrar en la página oficial de la organización.

Asimismo, en la agenda está el Lifestyle-Markt en el barrio de Rodenkirchen, al sur de la ciudad, para los días 25 y 26 de mayo. Allí podremos encontrar moda, joyería, manualidades, bolsos vintage y mucho más. Otra cita nos la da uno de los mercadillos más grandes de segunda mano de la ciudad, en la Südstadt, el día 28 de mayo. Los amantes de los libros y aquellos coleccionistas de obras antiguas tendrán cita en Riehler Gürtel el día 11 de junio. La agenda completa para esta temporada se encontrará asimismo en la web oficial de Cölln Konzept.