El poder de las rebajas

¿Qué tendrán en común los meses de julio y febrero? Meses tan lejanos en el espacio temporal, en temperaturas y en estados de ánimo. Estos meses aparentemente tan distantes tienen una cosa en común y eso son las rebajas. Acontecimiento adorado por todos y esperado con tanto entusiasmo como si se tratase de un evento importante en el transcurso de la vida de uno. Las ganas de comprar se apoderan de todos nosotros e incluso desde semanas antes del comienzo de las rebajas empezamos fichando aquellas cosas que queremos encontrar rebajadas con toda nuestra fuerza.

La calle de las tiendas por excelencia en Colonia, Alemania.

Ya sea que se trate de un vestido, una chaqueta, un bolso, un libro o incluso un mueble, uno no puede quedarse indiferente a las rebajas y queriendo o no queriendo, acaba cayendo en la tentación de comprar. La industria de la moda es la que más protagonismo tiene, en eso no cabe duda, pero ¿por qué será? ¿Será que realmente necesitamos todo lo que compramos en rebajas? ¿Será que realmente esas cosas nos hacen falta o es que solamente las compramos porque vemos que han sido rebajadas un 50% y que el stock está bajo y no nos queremos quedar sin esa pieza aparentemente especial?

Al igual que he decidido hacer ese paralelismo de los meses de julio y febrero, meses de rebajas por excelencia, quisiera hacerte reflexionar si acaso las rebajas no son casi como un mercadillo al que meramente acudimos por placer, a veces sin intenciones de adquirir nada y donde acabamos cayendo en la tentación y terminamos trayéndonos a casa mucho más de lo planteado. ¿Acaso en los mercadillos no se trata de eso? ¿De encontrar chollos y de llevártelos inmediatamente a casa porque como te lo pienses más desaparecerán?

Quizás uno de los pocos elementos que diferencian realmente las rebajas de los mercadillos de los sábados son los precios. Y no me refiero a que unos sean más altos que los otros, sino a su flexibilidad. Mientras que la industria de las cosas nuevas nos impone un precio fijo, el cual pueden rebajar más o menos en función de sus criterios y de cómo de rápido quieren deshacerse de la mercancía restante, los mercadillos tienen precios flexibles. Me explico: aunque cada vendedor te comente de primera mano que el precio de este bolso tan precioso de los años 50 es X, lo más seguro es que ese precio pueda ser regateado. Sin embargo, eso no pasa en las grandes tiendas, y solo te queda a ti, como comprador (compulsivo, quizás), decidir si estás dispuesto a pagar el precio etiquetado. La pregunta clave de todo esto es, ¿qué tiene más valor, un bolso de Zara rebajado de 80€ a la mitad o el bolso vintage de 40€ del mercadillo? Eso queda única y exclusivamente a tu criterio.

La aparición del online shopping y el poder que las redes sociales tienen sobre nosotros nos hace ser cada vez más impulsivos y comprar más y más y más. Sin embargo, no debemos de catalogar el hecho de comprar necesariamente como algo negativo o positivo. Comprar es como nosotros queremos que sea. Nosotros como individuos. Está en nuestras manos decidir hasta qué punto nos queremos dejar llevar por las modas o la impulsividad, las tendencias o las etiquetas rojas pegadas encima de las blancas. Eres tú el que decide cómo gastar esos 100€ extra que has ganado este mes: si en unos zapatos, en una nueva mesa para tu salón, en un fin de semana en el campo, en un concierto o incluso en ahorrarlos. Tú eres el dueño de tus decisiones, no los famosos que ves a través de Instagram que muestran sus nuevas adquisiciones o las gigantescas vallas que ves todos los días por la autovía a camino del trabajo. Y a ti, ¿qué te hace feliz?

Berlin Trip

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

A comienzos de marzo os contaba aquí todos los viajes que conseguí hacer en febrero y lo cierto es que ahora que estamos ya casi en el ecuador del año, se me han acumulado aún más fotos de viajes que he hecho. Tengo muchísimo que compartir con vosotros y le he estado dando vueltas si debía o no enseñaros fotos con un tiempo no tan soleado, pero luego pensé “¿Y por qué no?” Al fin y al cabo, en centro Europa os podéis topar con mal tiempo y nubes durante todo el año y además me gustaría tener aquí en el blog estos viajes no tan soleados como parte de mi diario. Es por ello que hoy comparto con vosotros mi Berlin Trip, esto es, mi escapada de dos días a Berlín.

Fui con Lena, una amiga alemana y decidimos quedarnos un par de días en la capital alemana. Debido a que teníamos los vuelos comprados hacía mucho, no podíamos controlar el tiempo y lo cierto es que este no nos acompañó demasiado. A pesar de ello, nada nos impidió visitar la ciudad, ni la lluvia, ni el aire ni el casi huracán que pillamos, haha.

Visitamos los lugares más emblemáticos de la ciudad, como la Puerta de Brandeburgo, el Edificio del Reichstag, el Monumento a los Judíos de Europa asesinados, el Muro de Berlín, El Checkpoint Charlie, Alexanderplatz y la East Side Gallery. Yo había tenido la oportunidad de visitar Berlín hace un par de años pero había puntos a visitar que se me habían quedado pendientes, así que me alegro de haberlos cubierto. En cuanto a la ciudad en sí, es sin duda una ciudad diferente, una capital europea muy particular, con dos caras: una parte turísitica, cool, artística, pero también una por la cual parece que el tiempo no ha pasado desde los años 40-50. Berlín es una ciudad vibrante, una capital para artistas, para la gente curiosa y dispuesta a ver algo diferente.

Este viaje también fue mi primer viaje de mochilera y puesto que solo nos quedamos dos días, decidimos no llevar demasiada carga, sino solo un cambio de ropa y el aseo estrictamente necesario. Fue una experiencia curiosa, un tanto diferente a lo que estoy acostumbrada en mis viajes, pero la cual volvería a repetir sin duda alguna. Por ello también quisiera compartir con vosotros no solo las fotos de la ciudad, sino también una idea de un posible look que os podría servir para una escapada así. Un par de vaqueros, un par de jerseys o camisetas y una buena chaqueta, así como unas zapatillas cómodas. Las mías son de la nueva colección de Asics y han sido regalo de cumpleaños adelantado (ieiiiii) y la chaqueta bomber es una vintage de la marca Genny, una marca de alta costura italiana que sigue en la actualidad. Espero pronto fotografiar un look con ella y contaros un poco más de como di con esta pieza vintage en tan buen estado y tan a la moda.

Espero que disfrutéis mucho de estas fotos de Berlín y contadme, ¿habéis visitado vosotros la capital alemana? ¿Qué os parecen las fotos? ¿Habéis hecho alguna vez algún viaje o escapada de mochileros?

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

At the beginning of March I was telling you here all the trips that I’ve been doing during the month of February. The thing is that now I have even more pics to share with you from my travels because I’ve done some extra ones. I thought a lot if sharing the glommy shots from the Berlin trip with you or not but then I realized that I actually want to have all my trips here on the blog as a little diary and also, let’s be honest, here in Europe you can be surprised by clouds and rain all year aroung, right?

I did this trip with Lena, a German friend of mine. Because we booked the tickets long ago, it was impossible to know how the weather is going to be, but no rain or clouds or almost hurricane stopped us from exploring Berlin.

We visited the most famous spots in town, as the Brandenburg Gate, the Reichstag Building, the Memorial of Murdered Jews of Europe, the Berlin Wall, the Checkpoint Charlie, Alexanderplatz and the East Side Gallery. I had the opportunity to visit Berlin a couple of years ago but only now I managed to check all the interesting points in the capital. Berlin is a vibrant, a different city from what you normally find in Europe. Is a city for artists, a city for curious people, a city where you can find everything you can imagine. Berlin is a two-cities city: you have the touristic Berlin on one hand and on the other you have a Berlin that seems like it didn’t suffered the time passing by since the 40s or 50s. Either ways, I think is a must-visit city. Experience the heart of the German capital, its museums, art galleries, bars and small streets.

This was also my first time traveling as a bag-packer. As long as we only stayed for two days, we only brought a couple of clothes, underwear and basic higiene products and makeup. It was a very curious experience, because is not the type of traveling I’m used to do. We didn’t need much and I would totally repeat the experience. Because I want to share also a little bit of fashion in this post, I am showing you an idea of a look that you could totally wear as a bag-packer. Jeans, my new Asics sneakers, a pair of sweaters and a jacket. Mine is a vintage one from Genny and I can’t wait to take some pics with it on and share with you the story of how this beautiful vintage bomber is in my posses.

I would love to hear your thougts about the pictures and please let me know if you ever been to Berlin or if you ever traveled as a bag-packer.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

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@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

@diannetho in a Berlin Trip. Photos from the city plus a look.

Castillo Drachenburg

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

¡Primer y deseado post del 2017! Aún no había tenido la oportunidad de desearos un feliz año nuevo por aquí, y es que esta es probablemente la entrada que más me ha costado escribir desde que comencé con el blog. El comienzo del nuevo año ha empezado para mi con muchos trabajos y exámenes pero viéndolo por el lado positivo es que ya he terminado con todo por este semestre, lo que es, sinceramente, una alegría y tranquilidad. Además, junto a estas preciosas fotos del Castillo Drachenburg os quería contar un poco acerca de este precioso lugar situado a las orillas del río Rin. Es por ello que decidí documentarme y leer sobre este lugar de cuento.

Un lugar absolutamente bello, que es capaz de transportarte a otra época, época en la que los lujos (y lujuria, ¿por qué no?) solo se le permitía a los de la alta burguesía y otros miembros pertenecientes a altos cargos. El camino hacia el castillo se puede hacer con un trenecito desde Königswinter, pueblo cercano a Bonn, o andando. Admito que Drachenburg me cautivó tanto que ya fui tres veces desde que vivo aquí y a pensar de solo haber explorado su interior solamente una, el camino hacia el castillo te deja sin aire (y además, literamente, ya que las cuestas que hay para llegar deben tener unos 20º y te dejan asfixiado por muy deportista que tú seas, haha). La cuestión es que solo visitando los alrededores del castillo ya consigues satisfacer la saciedad de lo diferente, de lo innacesible, del gusto por el pasado y también de un aire puro, de montaña. Si consigues pasar por sus puertas, una sensación indescriptible inundará tu cuerpo. O será que yo soy muy rara y los castillos y lo antiguo me vuelven loca. La cuestión es que es imposible que dejes pasar desapercibidos esos cuartos absolutamente impecables, con papel de pared en estampados nunca vistos, con unas cortinas infinitas y con muebles hechos con los mejores y más finos materiales.

Sin duda es un lugar que se queda grabado no solo en tu memoria, sino en tu retina. El castillo es impresionante y las vistas desde su interior son inmejorables: el río, la montaña, la ciudad abajo…Además, Lana y yo fuimos poco antes de Navidad, cuando tenían organizado en los jardines no solo un mercadillo navideño y puestos con comida típica y Glühwein, sino que también su salas estaban llenas de decoración navideña y de diversas piezas de arte hechas por artesanos. Drachenburg está abierto al público casi todo el año, y si bien es cierto que hasta marzo no comienza la temporada de verano, sí que suelen hacer diversas actividades que darán paso al castillo fuera de la temporada normal. Desde mitades de febrero hasta finales de marzo el castillo abrirá los fines de semana y estará magníficamente iluminado, tal como cuando estuvimos nosotras en navidades y como podéis ver en las fotos.

Tampoco quería pasar por alto algunas curiosidades acerca del castillo, pues me parece muy interesante que a pesar de tener un aspecto medieval, el castillo fue construido en el siglo XIX, concretamente en 1882, a cargo del barón Stephan von Sarter, figura y banquero importantísimo de la época, que nació en Bonn pero vivió gran parte de su vida en París. Él mandó construir el castillo y eso se cumplió en tan solo dos años, algo impensable si nos remontáramos al período medieval. Sarter quería hacer del castillo su residencia de verano, pero dicho deseo jamás se cumplió y el castillo nunca llegó a ser una vivienda propiamente dicha. Se pensaron en muchas variantes para las que podría servir y si bien es cierto que había propuestas de ser abierto al público, no fue hasta 1973 que eso se cumplió. A comienzos del siglo XX fue un hotel, pero al no tener demasiado éxito, el lugar fue abandonado, hasta que en1930 (y hasta1940) abrieron allí una escuela católica. En 1942 se convirtió en una escuela de Adolf Hitler, lugar donde se entrenarían a los próximos líderes del país. Sin embargo, con la llegada de la guerra el sitio fue destruido parcialmente, y no fue hasta 1986 que lo declararon como patrimonio. Años más tarde, concretamente en 2003 comenzaron las restauraciones de manera más intensa para, finalmente, ser abierto al público como se nos presenta hoy día en 2010.

Pero quizás una de las grandes preguntas en la historia del Castillo Drachenburg es “¿Y por qué fue construido allí?” Cuenta la leyenda que en la montaña Drachefels (que significa, literalmente, “roca de dragón”) Sigfrido mató a un dragón que vivía en una caverna allí mismo, para luego terminar bañándose en su sangre y convirtiéndose en una persona invulnerable. Además, en la cima de la montaña podemos observar las ruinas de un antiguo edifico, castillo que data desde 1140 y que sirvió para controlar todos aquellos barcos que cruzaban el Rin. Quizás por ello el barón Sarter sintió especial interés por esta ubicación y la vio como la perfecta para su castillo.

En resumen, un lugar que puede tanto llevarte a un cuento de hadas como incluso a un libro de Agatha Christie, diría yo. Un castillo que creo que puede competir perfectamente con el famoso Neuschwanstein, tanto en su belleza interior y exterior, así como también en su paisaje. En cuanto a mi look para la ocasión, decidí ponerme este abrigo tan femenino y con un corte estilo peplum de Rosegal. Además, me encanta que tenga cordón y también hombreras, creo que le dan un toque especial y diría que hasta vintage. Para acompañarlo, un sombrero cool y que además me protegía del frío y una bufanda en colores tierra. Unos vaqueros negros y mis botas comodísimas en color gris han sido todo lo necesario para disfrutar del día en el castillo.

Espero que disfrutéis mucho de las fotos y que todas estas curiosidades os parezcan interesantes. Además, aprovecho para inaugurar una nueva sección en el blog: “Cologne Travel Guide“, un apartado donde iré añadiendo artículos no solo con lugares que visitar en Colonia y sus alrededores, sino también dónde ir a comer y qué otras actividades de ocio se pueden disfrutar en esta magnífica ciudad al oeste de Alemania. Espero con mucho entusiasmo vuestros comentarios acerca del post y de qué os parece la nueva sección. 

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

First post of 2017! Until now I didn’t have the real opportunity to wish you all a Happy New Year here on the blog, so that’s the first thing I wanted to say. Nevertheless I have to admit that this is probably the post that took me longer to edit since I started this blog adventure. That is manly because I didn’t want just to show you some beautiful pictures we took at the Drachenburg Castle, but I also wanted to communicate more through this article. I wanted to share with you my thoughts on this charming place based close to the Rhine river.

Such a beautiful place this castle is, that is capable to remote you to an entirely different era, times when luxury was dedicated only to those from the high bourgeoisie or in other high charges. The way to the castle can be done by a train you can catch in Königswinter, village where the castle is located or you can go by foot (even though I have to say it’s not easy way, the tilting road will cause you a little bit of sweat and soreness). The thing is that even if you decide not to go into the castle, you will be mesmerized by the unsual place, the views and its fresh mountain air. And if you do decide to go in, well, let me tell you that’s a whole other story. I am sure that you will not only love the castle, but you will also be impressed by all the amazing wallpapers, endless curtains and the most delicate yet perfect furniture you will ever see.

I totally asure you that this place will remain in your mind for a long time. My friend Lana and I went just before Christmas time and the thing is that they had a Xmas market in the gardens, with all its traditional food and Glühwein. The rooms inside the castle were also set in a xmasy mood and they were filled with beautiful crafted pieces. Drachenburg is opened to the public almost all year around, but I have to warn you that the next seasons starts only in March. Nevertheless, beginning in mid-February up to the end of March they will open during weekends because of the Lights Festival, and the castle will be as beautiful and full of color as you can see in the pictures below.

I also want to share with you some fun facts about this charming castle. Even though it has a medieval vibe, the castle was actually built in the XIX century. Famous baron Stephan von Sarter wanted a castle as his summer house and even though it was built in only two years, he never managed to move in. Sarter was born in Bonn, but he was doing all his life and business in Paris. Because he didn’t get the chance to live there, the new owners start questioning themselves on what to do with the building, and even though they decided that it would be a good idea to open it for the public people, that didn’t happen until 1973. At the beginning of the XX century, the castle was a hotel but due to its lack of success, they closed it. From 1930 up to 1940, Drachenburg was a catholic school and in 1942 they decided to change it to an Adolf Hitler school, where the next liders of the nation would be educated. But because of the II World War, that didn’t stay like that for long and some parts of the castles were even destroyed. In 1986, the public administrations from North Rhein-Westfalia decided that is was heritage and the restaurations start years later, to finish them in 2010 and give access to the public up to nowadays.

To sum up, Drachenburg is a must-to-go if you are in Cologne and surroundings. I would say it can make you go back to past, to a fairytale or even to an Agatha Christie book. Drachenburg is a castle that I totally believe could compete with Neuschwanstein, not only because its beauty but also because of the views. For the trip I decided to wear my new Rosegal coat, a super feminine one, in a green color with a soft peplum shape and beautiful shoulders. I paired it with a black had, a huge scarf, just a simple pair os black jeans and my comfy grey booties.

I hope you to enjoy this pictures and to find all this fun facts interesting. Moreover, I want to share with you that a new section has just been opened on the blog: Cologne Travel Guide. This will be a little guide shaped as articles with recommendations on what to do or where to eat here in Cologne. I think this could be very interesting for you in case you are wandering around. I am looking forward to read your comments and let me please know what do you think also about this new section.

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

@diannetho en el Castillo Drachenburg, en Königswinter, cerca de Colonia, Alemania

 

Gabardina amarilla

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

¡Primera entrada con fotos de mi nuevo hogar! Tras tantas semanas hablándoos de Colonia y de mi nuevo hogar por tierras alemanas, por fin tengo la oportunidad de enseñaros algunas fotos por aquí, por el blog. Para este primer look quise ponerme una gabardina amarilla para ir en consonancia con el espectáculo que nos está ofreciendo la naturaleza en las últimas semanas. Los árboles con hojas de mil colores, tanto verdes, como amarillas, naranja, rojas, marrones están siendo toda una alegría para los ojos en esta época del año y por eso quise compartirla también con vosotros. Admito que he tenido la suerte de encontrar un sitio maravilloso para vivir y me siento afortunada de tener cada día delante de mi ventana un paisaje espectacular: casitas de cuento y un bosque. Y sí, alguna que otra vez incluso una ardilla. Un lugar tranquilo pero a la vez cerca del bullicio de la ciudad.

En cuanto a la dinámica de vida que llevo aquí, tampoco paro, tal como me pasaba en Málaga. Las clases en la universidad no son pocas y a la vez intensas, todas en alemán y bastante solicitantes. Si ya de por si la carrera no es del todo fácil, imaginaros dar todas las asignaturas en alemán. Divertido, ¿verdad? Pero dicen que en los casos más difíciles y extremos es cuando se aprende, ¿no? Pues precisamente a eso venía yo: a aprender, a empaparme de conocimiento, de vivencias y de aventuras. Cuando no tengo clases intento no solo estudiar de libros, sino de la realidad. Salgo a andar, a oler, a probar, a mirar, a sentir y a palpar el nuevo mundo que me rodea. Cada vez que tengo la oportunidad salgo en busca de nuevos lugares cercanos, de lugares que me inspiren y que me emocionen. Admito que hasta ahora he tenido la oportunidad de viajar mucho. No necesariamente a lugares lejanos, pero me he pateado muchas calles y he quedado maravillada de muchos museos. Pero más acerca de mis viajes os contaré en los próximos posts. Mientras, quedo a la espera de vuestros comentarios acerca de estas fotos. Contadme si os gusta esta época del año y también qué os ha parecido mi look básico pero con un toque diferente por la gabardina amarilla?

Muchísimas gracias a Marta por las fotos.

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

First post from my new home! After all the weeks telling you on social media about me moving to Cologne to finish here my degree in Translation and Interpreting, finally I have the opportunity to share with all of you a look I shot here, just on my neighbourhood. For this first outfit I wanted to wear my new yellow trench so I could look nice with all the leaves that I was surrounded by. I feel like here the autumn was for real, with all the amazing colors nature had to offer, not only the different shades of green, but also yellow, brown, orange or even red leaves were all over the ground. I also have to say that I feel very lucky to have gotten a beautiful place such as the one where I live. A nice and quite neighbourhood, with views to the woods and to charming fairytales-looking houses. I even saw squirrels a few times; how cute, right? The best thing is that at the same time I am close to the city and I can be in the heart of Cologne in less that half an hour, which is great.

Regarding my way of living here, I have courses at uni every day. All of them are in German and just a couple of teachers let you speak in English if you can’t express your more complex ideas in German. I have to say that because of that everyhting is a little bit challenging, but well, this is the best way to learn, right? I came here thinking about transforming myself in a sponge. A sponge that could absorb as much information as possible. Not only regading my courses and what I need to learn so I can finish my degree, but also the language, the culture, the traditions, the way of people’s lives. I am trying to meet as much people as possible, I try to read a lot, to go to different places, try new activities. I also try to travel whenever I have the chance to. Even if it’s just a day trip, like going to Düsseldorf or Dortmund in one day and coming back. I already managed to visit a couple of cities in The Netherlands and I can’t wait to explore more.

Now I’d love to know what do you think about this pictures and how is the weather during Autumn in your country. 

Thank you Marta for helping me with the shots.

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

@diannetho con un look con gabardina amarilla en Colonia, Alemania en otoño

 

Berlin oh Berlin

@diannetho in Berlin

Hi sweeties!

Lamento haber estado sin publicar, pero de veras que me fue imposible. Me han aparecido unos encargos de traducción bastantes urgentes y difíciles que me ha sido imposible encontrar tiempo para publicar. Porque aunque parezca que no, la cosa lleva bastante tiempo.

Pero dejemos eso de lado, pues hoy tengo que compartir con vosotros más fotos de mi último viaje. Esta vez os enseño un poco de Berlín, y aunque la otra vez os comenté incluso algunos datos interesantes sobre los lugares que os enseñaba, hoy no haré eso, pues no quiero que el post se vuelva demasiado extenso. Os dejo directamente con las fotos y espero que disfrutéis de ellas.

Ah y otra cosa. El próximo post será un look, así que os espero 😀

Que tengáis un fin de semana excelente. También os recuerdo que me podéis seguir en mis redes. Mañana estaré en un evento genial así que os mantendré informados por Instagram.

 

@diannetho in Berlin

I’m so sorry I couldn’t post this week, but I was so busy with a few translation projects I’ve been working on that it was completly impossible for me to sit and share with you some of my toughts.

Today I want to share with you more pictures from my trip to Germany but I don’t really want to give you to much historical information and I just want you to enjoy these amazing shots from Berlin.

I wish you all an amazing weekend and see you again on Sunday. Aw, and of course on my social media. Don’t hesitate to follow me.

@diannetho in Berlin

@diannetho in Berlin

@diannetho in Berlin

 

@diannetho in Berlin

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@diannetho in Berlin

@diannetho in Berlin

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